Mensaje del
presidente

20 años de impactos alimentan los próximos 20 años de innovación

Sean McKaughan
Presidente del Consejo Directivo



Para  Avina y la red de organizaciones que se vinculan y alían con ella, 2014 fue un año de destaque. Nuestras medidas de impacto y desempeño indican tal vez los resultados más alentadores desde que comenzamos a implementar nuestro sistema de métricas en 2007. El más importante de todos los indicadores se relaciona con los cambios sociales y ambientales de escala que Avina y sus aliados han ayudado a concretar, los cuales según nuestra estimación, han beneficiado en 2014 a más de 25 millones de latinoamericanos en áreas clave para la sostenibilidad, como son el acceso al agua, la energía limpia, la gobernabilidad democrática, el reciclaje inclusivo, la conservación de biomas y los derechos humanos. 

Muchos de estos logros se retratan en este anuario, como por ejemplo el lanzamiento en Chile de los pilotos “Agua de calidad para todas y todos”, una iniciativa que junta innovación social con innovación tecnológica para llevar agua de calidad a las comunidades más vulnerables; la firma de una declaración conjunta por parte de Noruega y Perú para proteger y conservar la Amazonía; la creación de Observa Sampa, un nuevo portal para la participación ciudadana en San Pablo, y la formalización de los recicladores en Colombia en el marco de la política pública, entre otros.

Celebramos estos avances al mismo tiempo que mantenemos los ojos bien puestos en los muchos retos de la región. La desaceleración económica regional —debido a factores como el precio del petróleo y otros minerales, la internalización del mercado chino y la recesión europea— amenaza algunas de las conquistas de años recientes en el campo de la reducción de la pobreza y de la inequidad característica de Latinoamérica. Asimismo, se ha visto en algunos países una tendencia hacia la concentración de poder, además de una serie de escándalos de corrupción en gran escala. La violencia y la inseguridad social —agravadas por el delito organizado— siguen afligiendo a muchos países, y la inestabilidad económica y política que está en auge sólo las alimenta. Es un contexto desafiante para quien busca la sostenibilidad, pero tenemos la convicción de que esta coyuntura también puede crear más apertura para la innovación que aporte soluciones concretas en los campos señalados. 

Para ello, Avina y sus aliados están aumentando sus apuestas en innovaciones de todo  tipo. Apoyamos la adopción por parte de los gobiernos del Índice de Progreso Social, usando métricas globales que miden el éxito de las políticas públicas ligadas directamente a la calidad de vida de las personas. Promovemos, junto al Omidyar Network, el desarrollo de iniciativas en tecnología digital al servicio de la participación ciudadana. Impulsamos  World Transforming Technologies (WTT), una alianza entre filántropos, inventores y empresas que invierte en soluciones científicas sostenibles para los más necesitados.  Hemos comenzado a multiplicar los intercambios Sur-Sur de conocimiento y métodos entre América Latina y África. Además, Avina ha renovado su compromiso con las Oportunidades de Impacto regionales que apoya a través del fortalecimiento de procesos de colaboración entre organizaciones líderes de diferentes sectores. 

Estructuralmente, Avina estará buscando experimentar con nuevos diseños y alianzas que nos den más flexibilidad para cumplir con nuestra misión y más resiliencia para adaptarnos al contexto actual de América Latina. Esta capacidad creativa de reinvención continua ha sido parte fundamental de nuestra trayectoria de 20 años. Como ejemplos podemos señalar:

  • Esperamos transformar nuestro equipo presente en 15 países en un capital humano de expertos del cambio social regional e internacional y potenciar su disponibilidad y capacidades para incubar y fortalecer procesos colaborativos en América Latina y otras regiones y continentes. 
  • Queremos transformar nuestra plataforma de casi veinte entidades legales distribuidas en la región en un motor de la filantropía latinoamericana, fomentando la inversión social y bajando las barreras que frenan el flujo de recursos disponibles para oxigenar y potenciar los procesos de cambio. 
  • Deseamos perennizar el capital social que hemos ayudado a construir alrededor de agendas compartidas de cambio en áreas dónde tenemos un compromiso establecido como el Bioma Amazónico, el Chaco trinacional y el Reciclaje Inclusivo, creando las condiciones para que desde estructuras como organizaciones sociales, empresas, cooperativas o plataformas regionales, esas agendas puedan continuar transformando de manera independiente y superadora del apoyo de Avina.
  • Tenemos el objetivo de sistematizar y compartir los métodos, las herramientas y los conocimientos que Avina ha desarrollado en más de dos décadas de trabajo enfocado en el cambio social, para que puedan servir a la concreción de las misiones de todas las organizaciones que persiguen el cambio social hacia el bien común. 

Durante 2015 estrenaremos estas bases y otras estructuras como parte de nuestro plan 2013-2017. El éxito de estas innovaciones y mejoras dependerá de nuestra habilidad de alinearnos con los objetivos y agendas que compartimos con nuestros aliados para que juntos contribuyamos a la sostenibilidad con más eficiencia y eficacia. 

En nombre del Consejo de la entidad, agradezco al equipo de Avina por las conquistas que se resumen en el presente informe anual 2014 y por comprometerse con las innovaciones que estaremos implementando a lo largo de 2015. Su talento y su compromiso representan el activo más valioso de Avina. Reconozco a mis colegas del Consejo Directivo que han demostrado dedicación ejemplar a la organización, y doy la bienvenida a nuestro nuevo miembro, Richard Aitkenhead, de Guatemala, una incorporación que aporta experiencia en la articulación público-privada, al haber trabajado desde el gobierno, la sociedad civil, la academia y la empresa para mejorar las condiciones de vida de los latinoamericanos. Mis gracias a VIVA Trust por su apoyo continuado a la misión de Avina, y a nuestro fundador, Stephan Schmidheiny, cuya visión de aprendizaje constante al servicio de la dignidad humana sigue siendo nuestra estrella guía. También deseo reconocer la confianza que nos depositan diariamente todas las empresas, fundaciones, organismos multilaterales y fondos de cooperación internacional con quienes llevamos adelante coinversiones para asociarnos en la tarea de invertir para el impacto y la transformación.

Todo nuestro trabajo se traduce en impacto para la sostenibilidad debido a nuestros miles de apreciados aliados en América Latina y a nivel global, con los cuales tenemos el privilegio de colaborar para llevar nuestras sociedades hacia un mañana más sostenible. Juntos podemos hacer la diferencia, y los logros alcanzados en 2014 son la mejor prueba de ello.

 

Sean McKaughan
Presidente del Consejo Directivo